Estados Unidos atacó este sábado por la madrugada objetivos militares en Venezuela con bombardeos en Caracas y varios estados del país, en lo que representa la primera acción militar directa contra el gobierno de Nicolás Maduro.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció después a través de Truth Social haber capturado al mandatario venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, afirmando que Estados Unidos los trasladó en avión fuera del país.
Sin embargo, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez declaró desconocer el paradero de Maduro y exigió «una prueba de vida inmediata».
Los bombardeos comenzaron poco antes de las 02:00 horas locales en la capital venezolana. Los residentes de Caracas reportaron explosiones y sobrevuelos de aviones militares a baja altura en múltiples zonas de la ciudad. Las fuerzas estadounidenses atacaron el Fuerte Tiuna, el principal complejo militar del país situado al oeste de Caracas donde residen altos mandos militares, así como la base aérea de La Carlota y otras instalaciones en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
El gobierno venezolano condenó los ataques como «[...] una gravísima agresión militar contra territorio y población venezolanos». Maduro declaró el «estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada», según medios oficialistas.
El ministro de Defensa Vladimir Padrino López denunció la acción como una «invasión» y «el ultraje más grande que ha sufrido el país [...]».
Trump anuncia captura y Venezuela exige prueba
Trump escribió en Truth Social: «Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien fue capturado y trasladado en avión, junto con su esposa, fuera del país. Esta operación se llevó a cabo en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses». El mandatario estadounidense anunció una conferencia de prensa para las 17:00 horas en España desde su residencia de Mar-a-Lago en Florida.
Los medios estadounidenses como CBS News citaron a funcionarios que afirmaron que Trump había ordenado los ataques días antes.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos emitió una prohibición de vuelos sobre el espacio aéreo venezolano, mientras que la Casa Blanca y el Pentágono no han emitido confirmaciones oficiales.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez apareció en la televisión estatal venezolana VTV para declarar: «Exigimos inmediatamente una prueba de vida de Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores». Rodríguez también condenó «[...] esta forma brutal, salvaje, de agresión contra nuestro pueblo que ha cobrado la vida de funcionarios militares, que se convierten en mártires de nuestra patria, y que ha cobrado la vida de inocentes venezolanos civiles».
Reacciones internacionales divididas
El presidente colombiano Gustavo Petro alertó a través de su cuenta en X: «En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo: han atacado a Venezuela. Bombardean con misiles». Petro instó a que la Organización de Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) «deben reunirse de inmediato».
El gobierno colombiano expresó su «profunda preocupación» por las explosiones y la «consecuente escalada de tensión en la región».
En España, las reacciones políticas fueron dispares. El portavoz de Esquerra Republicana Gabriel Rufián condenó los ataques: «El principal peligro para el mundo se llama Trump y sus secuaces. [...] Y así lo debe condenar este Gobierno. Que no haga el ridículo como con Guaidó». Rufián definió los bombardeos como «una agresión» y la detención de Maduro como «un secuestro».
Santiago Abascal, líder de Vox, celebró los acontecimientos. «El mundo es hoy un poco más libre», escribió en redes sociales, instando al «régimen narcoterrorista» a «rendirse inmediatamente y evitar el sufrimiento al pueblo venezolano». Abascal consideró que «la caída de Maduro es un golpe para la mafia sanchista más grande que la detención de Ábalos y Cerdán».
El gobierno español, a través del presidente Pedro Sánchez y el Ministerio de Exteriores, hizo «un llamamiento a la desescalada y a la moderación». El ministro José Manuel Albares contactó con el embajador español en Venezuela y confirmó que el personal diplomático se encuentra a salvo.
Contexto de la escalada militar
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela se han deteriorado rápidamente en los últimos meses. En septiembre pasado, Estados Unidos inició ataques contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico. En noviembre desplegó una flota naval que incluía el portaviones USS Gerald R. Ford, el más avanzado de su armada.
El ejecutivo venezolano atribuyó los bombardeos a un intento estadounidense de «apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza su independencia política». El conflicto tiene sus raíces en el cuestionamiento estadounidense a la legitimidad del gobierno de Maduro, quien asumió el poder en abril de 2013 tras la muerte de Hugo Chávez.
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).
